Durante el siglo XVI fue una época de grandes transiciones en la arquitectura. Bramante y Palladio realizaron cambios que transformaron el estilo clásico a uno renacentista. Sus aportaciones fueron de gran importancia para la arquitectura, siendo un estilo de perfección en la expresión artística. Bramante introdujo su arquitectura renacentista, mientras que Palladio la llevó a su fin. Ambos arquitectos contribuyeron a un mismo estilo a pesar de tener puntos de vista diferentes. Para Bramante, su enfoque era crear diseños más abstractos, sin embargo, para Palladio su enfoque era más hacia las matemáticas, manteniendo un sentido clásico en sus estilos.
En Milán y Roma se introdujo el estilo arquitectónico de Bramante, dichas obras llevaron las innovaciones arquitectónicas y el crecimiento social en la antigua capital del Imperio. Caracterizándose por la estrecha bóveda sobre el altar este, inspirada por el Panteón. Para lograr que la bóveda pareciera profunda utilizó una perspectiva forzada, creando una ilusión óptica. Otro de los diseños utilizados por Bramante fue la cruz griega, con cuatro brazos de la misma longitud, creando simetría y equilibrio. Al tener mayor acceso a las ruinas romanas, pudo tener mayor claridad en sus diseños, obteniendo como resultado el Tempietto de San Pietro in Montorio, convirtiendo este templo de estilo dórico grecorromano en una estructura cristiana. Logrando una creación de las filosofías renacentistas a la perfección y utilizando la orden dórica desde la antigüedad por primera vez.
Por otra parte, estaba Palladio, un arquitecto influyente, creador del estilo palladianismo. Le dio una nueva interpretación a la arquitectura romana, ya que para él era sumamente importante el manejo de la escala, la integración con el entorno, los ideales de la arquitectura antigua, la simetría y la proporción. El estilo que destacó Palladio fue en las entradas de las obras, ya que eran construcciones sencillas, pero con la presencia de columnas en conjunto con la simetría que siempre estaba presente en sus obras. Su enfoque era captar la simetría y las proporciones visibles en los antiguos edificios de Roma. Mezclando elementos de la arquitectura clásica para crear edificios armoniosos, ignorando la forma medieval e inspirándose en lo clásico, su diseño de creación de arcos y columnas a los cuales llamaron la ventana palladiana.
Ambos arquitectos fueron muy importantes en esa época y nos han dejado un gran legado con sus obras. Sus ideas han sido de gran influencia para los arquitectos de hoy día. En el caso de Palladio, su legado ha sido la utilización de la fachada del templo clásico. Por otro lado, Bramante logró unir con éxito los ideales de la antigüedad clásica y la cristiandad. Considerado un genio del Renacimiento italiano. Logrando cada uno de ellos un equilibrio armónico en cada una de sus obras de arquitectura, a la misma vez que dejaron plasmadas sus ideas en cada una de ellas.
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